TOP siguió negándose por las dos semanas siguientes, yo ya no sabía qué
hacer para verlo. Estaba hospedado cerca de su casa más nunca lo veía salir y
eso que me dedicaba a hacerle vigilancia desde el amanecer. Ji Yong me llamó un
par de veces pero nunca le contesté, admito que lo extrañaba mucho pero no
podría amarlo y lo mejor era desaparecer de su vida.
El día se tornó oscuro, el cielo se nubló y la lluvia bañaba las
calles. Salí a caminar un momento, cogí un paraguas y enrumbé camino hacia un
parque. No me interesaba mucho el hecho de que podría pescar un resfriado,
simplemente mi cabeza y mi corazón necesitaban un respiro.
