No tenía
idea de cómo pude armarme de valor e ir a su búsqueda. El miedo venía conmigo
pero las ganas de hablarle otra vez eran más intensas que cualquier otro
sentimiento. ¿Qué es lo peor que podría pasar?...Ya me había dicho que no me
amaba, ya me había dejado en claro que no me quería a su lado…ya nada de eso
podría lastimarme.
La
clínica en donde estaba hospitalizado quedaba literalmente cerca del hotel en
el que pensaba pasar la noche, miembros del staff me dijeron que Seunghyun les
había dicho que la presencia de cualquiera de la YG le molestaba pero cuando
uno ama a otra persona puede soportar cualquier cosa y es por eso que yo no
pensaba rendirme esta vez. Sería fuerte por el bien de mi hijo.
Ingresé
con mucha discreción al centro médico y me dejaron pasar a la habitación donde
Seunghyun estaba descansando. Las manos me sudaban y sentía las piernas
temblar, un escalofrío se instaló en mi nuca pero todo eso desapareció cuando
giré la perilla de la puerta y lo encontré durmiendo.
Mariposas
revoloteaban en mi estómago y luchaban por mantenerse dentro de él.