No tenía
idea de cómo pude armarme de valor e ir a su búsqueda. El miedo venía conmigo
pero las ganas de hablarle otra vez eran más intensas que cualquier otro
sentimiento. ¿Qué es lo peor que podría pasar?...Ya me había dicho que no me
amaba, ya me había dejado en claro que no me quería a su lado…ya nada de eso
podría lastimarme.
La
clínica en donde estaba hospitalizado quedaba literalmente cerca del hotel en
el que pensaba pasar la noche, miembros del staff me dijeron que Seunghyun les
había dicho que la presencia de cualquiera de la YG le molestaba pero cuando
uno ama a otra persona puede soportar cualquier cosa y es por eso que yo no
pensaba rendirme esta vez. Sería fuerte por el bien de mi hijo.
Ingresé
con mucha discreción al centro médico y me dejaron pasar a la habitación donde
Seunghyun estaba descansando. Las manos me sudaban y sentía las piernas
temblar, un escalofrío se instaló en mi nuca pero todo eso desapareció cuando
giré la perilla de la puerta y lo encontré durmiendo.
Mariposas
revoloteaban en mi estómago y luchaban por mantenerse dentro de él.
—Seunghyun.
—Dije suavemente mientras caminaba hacia la camilla, no recibí reacción alguna
por parte de él así que aproveché para sentarme a su lado y tomar una de sus
manos acunándola con las mías.
—No
sé si estás durmiendo o solo intentas ignorar mi voz, no sé cómo explicarte que
aún te amo demasiado, que no he podido ni podré olvidarte. ¿Aún me amas? ¿Aún
piensas en mí como yo en ti? . —Él seguía con los ojos cerrados. Recosté mi
cabeza en su pecho y suspiré pesadamente.
—Aún
te amo.
Al
levantar la cabeza me topé con su mirada y en ese momento el mundo se detuvo,
las estrellas del cielo explotaron y el mar de emociones que cargaba en mi
corazón se desparramó por toda mi alma.
—Aún
te amo pero no soy bueno para ti.
—No
digas eso amor, no lo digas. —Besé su frente y luego bajé tímidamente hacia sus
labios dejando en ellos un beso dulce.
Seunghyun
se incorporó con mucho esfuerzo, sentado ya en una posición que le permitía
abrazarme cerró los ojos negando con la cabeza.
—Sé
que eres consciente de que estoy muy enfermo, es probable que pierda la visión
completamente…yo simplemente no quiero que cargues conmigo. Ji Yong tienes una
fructífera carrera por delante, en cambio yo, yo sólo soy un rapero que
probablemente el mundo entero ha olvidado.
—¡Te
extrañamos! ¡Todos lo hacen! ¡BIGBANG te necesita! …Tú hijo y yo te
necesitamos.
Luego
de soltar todo lo que estaba atascado en mi corazón esperé silenciosamente su
respuesta. ¿Por qué tenía que pensar tanto? ¿El amor ya no era suficiente?
—Volveré…volveré
con ustedes.
No
podía creer lo que estaba pasando, sus labios al fin dijeron aquellas palabras
que necesitaba escuchar para llenar mis pulmones de oxígeno otra vez.
—Hay
un problema Ji Yong. Volveré con ustedes pero Hyuna vendrá conmigo.
Adiós
oxígeno.
—¿Cómo?
Seunghyun pero no lo veo necesario…¿Por qué me haces esto?
—Ella
no tiene familia aquí, Ji Yong soy su… soy su mejor amigo.
—¡Pero
ella está enamorada de ti! ¡Eres tonto o te haces!
—No
lo sé…si confías tanto en mí porque haces esta escena Ji.
Cerré
los ojos y conté hasta veinte para no arruinar esta “pequeña reconciliación”.
¡Qué mierda de situación! Lo peor de todo es que la chica no me caía tan mal…lo
único malo de ella era que andaba tras el culo del padre de mi hijo.
—Está
bien, acepto.
Si
esa era la condición para que volviera a mi vida entonces no tenía que poner
resistencia. De Hyuna me iba a encargar después. Puedo ser muy tierno y sincero
pero si lograban hacerme enojar la puta que vivía en mi interior sacaría las
garras y no dudaría en usarlas.
No hay comentarios:
Publicar un comentario