La era de los Diamantes estaba llegando a su fin, el rey lo sabía pero se negaba a aceptarlo. Los humanos habían avanzado y no dudaban en oponerse ante la dictadura de los fríos pero mientras aún existieran vampiros fieles quienes estuvieran dispuestos a luchar por mantener su rango, el rey Seunghyun se encontraba tranquilo.
Sin sospechar lo que estaba pasando en el calabozo salió a pasear por los jardines del palacio y de paso decidió buscar a su hermosa Miniya para contemplar su belleza.