domingo, 26 de enero de 2014

Dangerous Blood - capítulo 12: Es nuestro




Cuando lo escuché decir eso me quedé inmóvil, no sabía como reaccionar... hasta que sentí un dolor en mi mejilla y desperté del trance

-Me mordiste!
-Y qué esperabas! te quedaste como idiota, te estoy diciendo que ya es hora! se ha reventado la fuente o como se llame... el punto aquí es que el bebé va a nacer!
-Entendí entendí, no te muevas, iré por ayuda
-Apúrate  y como pretendes decir que no me mueva babo! estoy a punto de parir y el dolor es insoportable! NO TE QUEDES ALLÍ!
-Lo siento lo siento!

miércoles, 15 de enero de 2014

Tell me goodbye - capítulo 13: Lárgate





Mi vida terminó cuando vi partir a Seungri en ese tren, sabía que ya era momento del adiós definitivo y pues no me atrevería a buscarlo nunca más. Sin embargo, aún mantenía contacto con Ji Yong quien estaba preocupado por todo incluyendo mi salud. Los médicos me dieron seis meses de vida y los acepté tranquilamente. Daesung desapareció del país debido a que la policía empezó a controlarlo y encontró indicios de su asociación con la mafia japonesa. Me dejó en paz por el momento, ahora dedicaba mi tiempo a cuidar a los niños del orfanato y a disfrutar estos meses con mi mejor amigo.
Dos meses habían pasado desde que empezaba a vivir en paz, perdí algo de peso y no me quedaba casi nada de cabello, así que lo ocultaba bajo una gorra. Dejé mi trabajo en el bar y me mantenía bien económicamente gracias a la ayuda del gobierno.

Dangerous Blood - capítulo 11 : Ya es hora



Las cosas marchaban del todo bien, Seunghyun me cuidaba como si fuera su más preciado tesoro y pues su mamá ya sabía de nosotros, ella de vez en cuando venía a nuestra alcoba trayendo comida para mí. Su padre aún no estaba enterado de mi existencia pero pronto tendría que saberla ya que ya tenía siete meses de embarazo y pronto daría a luz.
El pequeño Seung mostró aceptación por mí y también me cuidaba y hacía compañía cada que mi príncipe iba en una misión. No me sentía tranquilo, las palabras que mi padre escribió en la carta que me dejó retumbaban en mi cabeza cual veneno en la sangre; sentía que mi raza era lo primero que debía ayudarles a encontrar su libertad y alejarlos de esta esclavitud pero no me creía capaz, en mi corazón radicaba la esperanza de que al tomar Seunghyun el mando del reino liberaría a los míos.
Era de noche y estaba sentado en una mecedora que Seung había construido en la habitación. Ahora solo usaba túnicas de seda salpicada con diamantes, según mi suegra servía para canalizar las energías y hacer que el bebé creciera sanamente. Un viento helado entro por el balcón y escuché que alguien caminaba por él, me armé de valor y hablé.