miércoles, 15 de enero de 2014

Dangerous Blood - capítulo 11 : Ya es hora



Las cosas marchaban del todo bien, Seunghyun me cuidaba como si fuera su más preciado tesoro y pues su mamá ya sabía de nosotros, ella de vez en cuando venía a nuestra alcoba trayendo comida para mí. Su padre aún no estaba enterado de mi existencia pero pronto tendría que saberla ya que ya tenía siete meses de embarazo y pronto daría a luz.
El pequeño Seung mostró aceptación por mí y también me cuidaba y hacía compañía cada que mi príncipe iba en una misión. No me sentía tranquilo, las palabras que mi padre escribió en la carta que me dejó retumbaban en mi cabeza cual veneno en la sangre; sentía que mi raza era lo primero que debía ayudarles a encontrar su libertad y alejarlos de esta esclavitud pero no me creía capaz, en mi corazón radicaba la esperanza de que al tomar Seunghyun el mando del reino liberaría a los míos.
Era de noche y estaba sentado en una mecedora que Seung había construido en la habitación. Ahora solo usaba túnicas de seda salpicada con diamantes, según mi suegra servía para canalizar las energías y hacer que el bebé creciera sanamente. Un viento helado entro por el balcón y escuché que alguien caminaba por él, me armé de valor y hablé.


-¿Quién anda allí?
-Espero que no te hayas olvidado de los viejos amigos Kwon Ji Yong
-Youngbae!
-Recordaste mi nombre, la pregunta aquí es… recuerdas quién eres?
-Yo,…
-Ji Yong, no entiendo por qué estás aquí al menos que tengas una razón extremadamente poderosa para quedarte
-Yo estoy esperando un hijo del príncipe Seunghyun
-¿Cómo?
-Es una larga historia, es mejor que nos veamos mañana… te buscaré lo prometo. Ahora vete por favor que Seung no tarde en llegar
-Tomaré tu palabra. Nos vemos

Respiré profundamente y caminé de regreso a mi mecedora. No sabía si era lo correcto decirle a Seunghyun sobre Youngbae pero este era mi mejor amigo, el que se hiso cargo de mí luego de que mis padres murieran. Estuve pensando varios minutos hasta que mis ojos se cerraron por el cansancio.

-Ji Yong, amor despierta-
-Mmmm Seung….-
-Si amor, esta no es la postura adecuada para dormir-
-Buenas noches-
-Buenas noches precioso, levántate, vamos a la cama.-

Al ver que se me hacía dificultoso ponerme de pie ya que tenía la barriga en forma de planeta mi novio me tomó en brazos y me recostó en la cama. Luego de unos minutos me hiso compañía.

-Lo siento, estuve mucho tiempo fuera, se complicaron algunas cosas-
-Algo sobre mi raza?-
-Sí. Se está armando toda una revolución pero están controlados-
-No les hagas daño Seung, piensa que yo pude estar allí-
-Lo sé, no te preocupes yo estoy a cargo de detenerlos así que no han tocado a nadie-
-Eso me tranquiliza-
-¿Cómo estás? La barriga cada vez está más grande-
-Si… crece cada día, estoy bien, algo cansado porque esta criatura pesa, creo que pesa más que yo-
-Es fuerte, muy fuerte-
-Mi amor, no sé si lo tomes a bien pero tengo que contarte algo-
-Sabes que puedes confiar plenamente en mí-
-Mi mejor amigo vino a verme, apareció en el balcón, su nombre es Youngbae y quiero verlo mañana-
-En tu estado sabes que es arriesgado salir, no puedo dejarte solo-
-Es por eso que estaba pensando en que me acompañaras a verlo, quiero que vea con sus propios ojos que estoy feliz-
-Si eso deseas, eso haremos-
-Te amo con todo mi ser-
-Yo te amo más-
-No puedo refutar eso, lo has demostrado de una manera increíble que a veces pienso si mi amor es lo suficientemente enorme para corresponder el tuyo-
-Claro que lo es, y eso se evidencia en tu vientre. Ahora descansa, cierra los ojos, abrázame y sueña… sueña Ji Yong-

NARRA TOP

La revolución de los humanos estaba saliéndose de control, el problema es que yo no aplicaba la fuerza bruta para detenerlos y eso me estaba causando demasiados problemas. Decía que todo marchaba bien para que no mandaran más diamantes a pelear porque si de algo estaba seguro es que mi raza no tendría compasión con esta inferior. 
Cabalgué hasta la casa de la modista del reino y le encargué ropa de bebé, ella me miró sorprendida pero la amenacé para que no dijera nada. No tenía otra solución, tenía que esparcir miedo para detener a los humanos así que les dije que incendiaría la ciudad entera si es que no vivían bajo las leyes de mi padre a lo que asintieron y regresaron a sus labores normales. Espero que esa advertencia haya funcionado porque si no me hacían caso tendría que empezar a matar.
Ji Yong y yo debíamos formalizar el compromiso, mi madre había tomado por lo bueno la noticia y ya estaba emocionada por la llegada de su primer nieto. Por precaución no se lo habíamos dicho al rey, solo esperaba que se calmaran las aguas para avisarle antes de que Ji  diera a luz. Mi novio era la criatura más hermosa del mundo, su cabello estaba largo, sedoso y  resplandeciente; sus ojos brillaban y su sonrisa me daba fuerzas para seguir adelante. Ya era muy tarde así que decidí regresar a palacio, cuanto estaba caminando por el pasillo que daba a mi alcoba me encontré con Daesung.

-Necesito hablarle-
-Ahora no, estoy cansado-
-Nunca estás libre para mí, no sé si este compromiso funcione-
-No, no funciona. General, por favor, ya no insista-
-Está bien, Seunghyun yo solo te amé con todo el alma pero no quisiste aceptarme-
-Lo siento pero no puedo corresponderte-
-Existe alguien al que has amado o amas-
-Sí, y ese alguien se convertirá en mi pareja oficial-
-Entiendo, yo solo quería decirte que me retiro. Buenas noches-
-Buenas noches-

Respiré profundamente y me sentía de alguna manera libre, si este era el final del compromiso con Daesung significaba menos obstáculos entre mi relación con Ji Yong. Al entrar a mi alcoba lo vi, estaba durmiendo en la mecedora que construí y sus manos descansaban tranquilamente en su vientre pero la cabeza estaba torcida, tenía que despertarlo para que se recostara en la cama antes de que se hiciera daño.
Luego de recostarlo en la cama se quedó profundamente dormido. Me sentía inquieto como si pese a que Daesung me dijera que el compromiso se había terminado existía algo más, él no era de aquellos que se rendían con facilidad es por eso que era el general del reino. Tan solo quería vivir en paz para siempre pero las cosas se complicaban. Cerré los ojos hasta que sentí agua, me senté y Ji Yong saltó de la cama

-Seung, ya es hora-



1 comentario:

  1. Ahi dios que capítulo espero que young bae apoye a ji yong y bueno que daesung no los lastime no se lo merecen han luchado mucho por su relacion espero que subas capítulo pronto quiero saber que va a pasar por favor y gracias por compartir tu historia A y no desaparezcas tu blog... plissss :D

    ResponderEliminar