jueves, 25 de julio de 2013

Dangerous blood - capítulo 2 : Profecía



POV JI YONG

Me atrevía a entrar al palacio de los Diamantes, no fui cauteloso porque buscaba que me capturaran. Los guardias me vieron y apresaron, levanté la mirada y pude ver al joven príncipe asomado desde su balcón presenciando la escena. Una sonrisa triunfal se me dibujó en el rostro, el plan marchaba bien.
Me amordazaron y amarraron de manos, me condujeron a la prisión que se encontraba en el sótano del palacio, me metieron a la última habitación y me colgaron atado de manos y con los pies engrilletados. Luego de eso se fueron.
Habré estado en ese lugar casi como 40 minutos antes de que mi objetivo apareciera. 
La puerta se abrió y alguien caminó hacia mí. Sus ojos celestes me indicaron que era un Diamante, pero no cualquiera… era el príncipe Choi Seunghyun, heredero al trono y mi primera víctima.


Se quedó parado frente a mí unos cinco minutos, nuestras miradas se encontraron… no podía dejar de verlo…”Era el Diamante más hermoso que había visto en mi vida”. Luego de eso me desmayé.

POV CHOI SEUNGHYUN

El humano se desmayó, me quedé helado sin saber qué hacer. No quería ni tocarlo, su raza me daba asco pero no podía dejarlo así. Coraje, es lo que sentí en esos momentos, vine a torturarlo y ni puedo acercármele… sigo siendo un cobarde. Me armé de valor y lo liberé de las ataduras, lo recosté en la cama que se encontraba en el rincón de la habitación y me quedé observándolo.

Pero quién demonios eres? Ese, ese cabello rosa lo he visto antes. Ningún otro humano tenía el cabello de otro color que no fuera negro o marrón pero tú eres único.
Iba a acariciar su rostro cuando de pronto abrió los ojos y se me quedó mirando.

-Sabes quién soy, verdad? – le dije-

-- El príncipe Choi Seunghyun, heredero del reino de los Diamantes.

--Exactamente y tú quién rayos eres?

--Mi nombre es Kwon Ji Yong, un humano común y corriente que se atrevió a entrar al castillo.

--Un humano estúpido a decir verdad. Para qué has venido?

--No  puedo decírtelo

--Sabes, no tengo mucha paciencia y mi padre me ha enviado a matarte. Soy algo compasivo así que … te parece bien si iniciamos el interrogatorio arrancándote las uñas de los pies?

--Haga usted lo que quiera. Mis labios están sellados.

Mierda! Y ahora qué iba a hacer… el hecho de arrancarla las uñas implicaría ver su sangre, ese líquido asqueroso pero tan deseable.

--No tan rápido… hay algo que me preocupa

--Qué es mi lord?

--Tu cabello

--Es rosa, acaso tiene algo malo?

--Los únicos seres que tenemos cabello de diferente color ajeno al marrón y negro somos los diamantes. Y deja de responder con preguntas.

--Pues desde que tengo memoria el mío es así.  Mis padres me lo cubrían porque pensaban que la gente se correría de mí al verme diferente pero el día en el que decidieron mostrarlo unos Diamantes nos capturaron y los asesinaron frente a mis ojos.

El misterio estaba resuelto, mis vagos recuerdos de aquella vez que vi a un humano cerca regresaron a mi cabeza como un flashback, el niño al que mi padre me ordenó que asesinara tenía el cabello rosa. Era él. El humano que ahora es mi prisionero fue mi primera presa a los 5 años, presa que no pude controlar y que por cosas del destino regresó a mí.

--Usted estuvo allí príncipe.

--No recuerdo nada.

--Usted recuerda lo que le conviene. Sé que no me va a lastimar.

--Pero quién te has creído tú? Impuro atrevido. No quería hacer esto pero prefiero no mancharme las manos con tu asquerosa sangre impura. Guardias!

--Mancharse? Usted le tiene miedo a la sangre humana.

--Escuché suficiente por hoy – los guardias acudieron a mi llamado-

--Mande usted mi lord.

--Quiero que le quiten las uñas de los pies poco a poco. Tortúrenlo lentamente, eso sí, oídos sordos a lo que dice y cuidado con probar su sangre. Me entendieron?

--Si mi lord.

--Te veo mañana… impuro.

Abandoné su celda y cuando estaba ya casi saliendo de la prisión escuché sus gritos, gritos de dolor que me escarapelaron el cuerpo entero. Él se lo había buscado, intenté ser compasivo pero su pecado es ser humano después de todo. Regresé a mi alcoba y me refresqué en el agua del valle de Diamante que brotaba en mi tina. Solo los de la realeza podríamos disfrutarla, era demasiado pura que nos limpiaba con tan solo tocarla. Un impuro moriría de inmediato si la probara.

No podía dormir, cada que cerraba los ojos su rostro aparecía en mis pensamientos. Maldito humano, eres demasiado bello para ser impuro! Me levanté de mi cama y divisé una figura parada en mi balcón. Caminé hacia ella y me coloqué el velo protector ya que la Luna irradiaba luz con más fuerza de lo normal.

--Te desperté hermano?

--No, no podía dormir. Pequeño Seung, qué haces aquí?

--No podría dormir al igual que tú.

--Es peligroso estar sin el velo

--Yo no tengo los ojos celestes como tú. Por qué no los tengo hermano?

--Porque perteneces a diferente dinastía, pero bueno, me gustaría tener tus ojos para así no tener que usar esta protección.

--Eso dices ahora, pero si estuvieras en mi lugar todo sería diferente.

--Qué quieres decir?

--Sé que los demás Diamantes no me respetan por ser diferente.

--Cualquiera que pase de tu autoridad será condenado a muerte.

--Es por eso que nunca se lo digo a papá.

--No quieres que otros mueran por tu culpa?

--No Seung, odio la muerte y el abuso de autoridad.

--Yo…

--Yo también sé que no eres capaz de dañar al humano Seung. Te conozco muy bien.

--Solo no se lo digas a papá.

--Lo prometo hermano. Bueno, debería ir a mi alcoba. Te quiero hermano.

--Yo también te quiero pequeño.

Pasaron las horas y el alba llegó. Me dirigí a la prisión a continuar interrogando al impuro. Abrí la puerta y entré, los guardias me dejaron a solas con él.

--Vaya vaya… qué tenemos aquí? –él solo me miraba con tristeza-

--Te lastimaron demasiado por lo que veo… quién te azotó?

--Eso no es su problema mi lord. Castigo pidió y castigo me dieron.

--Pero solo tenían que quitarte las uñas…

--Pues creo que les pareció tan divertido que me azotaron para disfrutar de mis gritos.

--Se les pasó la mano. Los mandaré a ejecutar.

--Ja! Usted haría es porque se propasaron con un impuro?

--No me gusta que me desobedezcan, no te lo tomes tan a pecho.

Me acerqué a la cama y me senté a su lado. Las heridas de su cuerpo me preocuparon ya que la sangre no dejaba de brotar.

--Dame tu mano.

--No señor

--Dámela

Me extendió la mano y la toqué…”tan suave y tersa cual porcelana pura”…. Me estaba volviendo loco por él.

--No te asustes, tengo poderes y puedo aliviarte el dolor.

--Por qué hace esto?

--Solo agradece y cállate.

Uno de mis poderes era el de la curación, podía aliviar dolores y restaurar daños cuando tocaba a alguien. Nunca lo había aplicado con un humano así que no sabía si sobreviviría a mi descarga de energía. Una luz celeste destellante cubrió nuestras manos y las cicatrices de su cuerpo fueron desapareciendo.

--Mi lord, es usted muy amable.

--No fue nada. Ayúdame también, dime para qué viniste.

--Usted ha oído de la profecía del impuro?

--No

--Mi mamá me la leyó cuando era pequeño : “Un puro se enamorará de un impuro…y es así como el reino se vendrá abajo”

--No sabía de eso… aun así no entiendo nada.

--Yo soy ese impuro mi lord.

--Tú?

--Lo sé, suena algo increíble pero usted se enamorará de mí. Está escrito.

--YO? Enamorarme de un impuro? De un sucio humano?

--Acaso no le soy atractivo… sé que me desea.

--Deseo solo tu sangre

--Entonces por qué no la ha probado?

--Porque me da asco

--No señor. Usted desea mi cuerpo, me desea como hombre.

--Cállate!

Me levanté y caminé hacia la puerta cuando sentí unos brazos que envolvían mi cintura.

--He esperado mucho tiempo por esto. .-sentía su respiración en mi espalda-

--Suéltame o te asesinaré… no estoy bromeando.

--Inténtelo – volteé con todas mis fuerzas y solo atiné a cruzar mi mirada con la suya-

--Béseme señor.

Y quién se iba a poder negar a tan provocadora petición? Tomé su rostro y clave mis labios en los suyos, empezamos a besarnos con necesidad y nuestras lenguas se peleaban por controlar a la otra. Su sabor era exquisito, mejor que cualquier otra sangre que haya probado en la vida… mejor que la sangre de unicornio. Lo empujé hasta la pequeña cama y lo tiré sobre ella. Con la mirada aseguré la puerta y luego me dediqué a acariciar su rostro.

--¿Quién eres y qué quieres de mí?

--Es a usted a quien quiero, he venido por usted.


6 comentarios:

  1. que padre 2do capitulo ya? se darán amor? yeea! me encanta hacia donde se dirige esta historia ya me encanta :D quisiera detalles de ese encuentro *0*

    ResponderEliminar
  2. unnie me encanta Ö Ji tambien se enamorara o solo quiere lastimarlo muero por leer el siguiente *w* me encanto :3

    ResponderEliminar