Es difícil empezar a narrar esta historia, en primer lugar
porque es sobre mi vida, bueno una parte de ella. Les diré quién soy: no soy
normal.
Soy un chico que tuvo privilegios desde pequeño, no sufrí
carencias económicas, ni divorcio de padres, ni problemas escolares, mi vida
siempre había sido calmada a tal punto de aburrirme hasta límites
insospechados. Pero no se equivoquen, mi vida no era perfecta. Al contrario,
tanto aburrimiento y falta de emoción me llevaron a angustiarme por la vida
misma.
El punto es que en vez de jugar a los soldaditos, carritos o
juegos de mesa yo me dedicaba a leer cuentos. Infantiles y no tanto. Lo
principal era que no tenía amigos ni amigas, suena algo exagerado pero es la
verdad, no tenía ni una puta amistad. Siempre fui demasiado bueno, creo que ese
fue mi problema desde el inicio. Cualquier cosa que decían de mí me afectaba,
siendo sinceros, los comentarios de las personas que te rodean llegan a
afectarte por el hecho de ser en cierta forma destructivos. Sobre todo como en mi caso, teniendo unos 14
años y pesar 64 kilos. No era muy alto pero ya pesaba más que mi padre. Era
escandalosamente gordo. Era espantoso, esa era la imagen que yo tenía de mí.
Hasta hace poco tiempo creía que tenía la autoestima elevada
pero luego me fui dando cuenta de que no tenía amigos porque era gordo, sino
que era gordo porque no tenía amigos.
Les soy sincero? Yo no me veía mal, pero si me sentía mal,
entonces lo que hacía era comer y comer. Mis demás compañeros del colegio jugaban
fútbol y yo comía, bailaban y yo comía, ellos eran alumnos estrellas y yo
comía.Mientras iban a cazar mariposas, yo me enamoraba
perdidamente de Park Bom, una linda chica de tez blanca y delgada que,
obviamente, nunca me iba a prestar atención. Yo era el preferido de los
profesores, nunca faltaba a las clases y me pasaba los recesos caminando por el
patio en completo silencio y tocaba piano como los dioses.
Un niño que creció leyendo a grandes escritores y rimas de
Bécquer, mientras los otros chicos de su edad jugaban a la guerra. Nunca me
atreví a invitar a algún compañero a casa, nunca me llamaron por teléfono. Era
extremadamente raro y acomplejado.
ESCENA 1
Minho! Cómo olvidarte! En algún momento creí que eras mi
amigo, resultó ser otro imbécil como todos los demás. Y también fue el
protagonista de una de las vergüenzas más traumáticas de mi juventud. Él era
delgado, muy guapo… yo, era casi obeso y pálido.
Una profesora nos pidió que alguien le alcanzase, por favor
la guitarra que se encontraba guardada tras el mostrador de madera. Lo malo era
que para llegar hasta ella solo había un pequeño espacio para atravesar, era
muy estrecho. Yo, como siempre, me ofrecí de voluntario y me dirigí hacia mi
objetivo.
Y qué creen? No pasé. Mi querido amigo Minho se acercó dando saltitos
y cantando “Yo voy al gimnasio” “Yo voy al gimnasio” y logró alcanzar la
guitarra.
¿Cómo creen que me sentí? Tenía muchas ganas de llorar pero
me reprimí. Fueron muchas humillaciones de su parte que ya ni me acuerdo todas,
felizmente no las recuerdo sino les podría asegurar que ya no estaría con vida.
Bueno como si no hubiera intentado autoeliminarme.
ESCENA 2
Sandara Park, esto es lo peor.
Bueno, me cambié de colegio cuatro veces. Sandara y Minho se
encontraban en mi colegio anterior y mis primas estudiaban allí. Un día decidí
ir a visitarlos. Había engordado más y era una bola de grasa, no exagero. Era
verano, y yo tenía vergüenza de mostrar mi cuerpo así que estaba con una polera
que me sofocaba. Fui al patio y los encontré jugando fútbol, chicos y chicas,
yo como siempre me negué y me senté a verlos. Luego fueron a trepar árboles,
otra vez dije que no, no me culpen…tenía miedo de que las ramas no soportaran
mi peso y se rompieran. Cuando al fin se cansaron fuimos a recolectar hojas y
pues allí estaba Sandara. Ella me gustaba mucho. Bueno, hasta que hiso un
comentario que también marcó mi vida. Qué dijo? Ah! Ya recuerdo: “Y pensar que
cuando éramos chicos tú eras el más guapo. Eras muy atractivo”. Yo me sonrojé y
murmuré “gracias”. Entonces Sandara prosiguió: “¡Cómo cambia la gente! ¿no?”.
Mi mundo se hiso añicos. Esperé a quedarme solo para poder
llorar. Quizá si ahora que ya soy mayor me llego a topar con Minho y Sandara me
dirán que no recuerdan todas estas anécdotas. Ja! Es que el ser humano solo
recuerda lo que le conviene.
Y siguiendo con todos mis traumas…. Mis padres también
contribuyeron. Siempre me dieron su apoyo y me cumplían todos mis caprichos. Soy
la perfecta caracterización de hijo único de familia media alta de Corea. Bueno
hijo único hasta los cinco años, cuando se le ocurrió nacer a mi hermana. El
caso es que siempre me consideré hijo único ya que tenía necesidades
diferentes…sigo teniendo caprichos como si no tuviera hermanos.
ESCENA 3
Era de noche, estábamos en el comedor con mis hermanitos.
Tenía 15 años en ese entonces, y seguía siendo gordo.
--No comas mayonesa –dijo mi padre-
--¿Por qué? –pregunté inocentemente-
--Porque engorda mucho –me contestó-
En esos momentos mi mente frágil quedó perturbada hasta
ahora por el comentario de mi viejo. En otras palabras, hasta mi padre me decía
que yo era gordo.
Esa noche no dejé de comer mayonesa, pero tampoco dejé de
pensar en la cara de mi mamá viéndome comer casi con repulsión y porqué ella
siempre comía ensaladas.
Mis padres me decían que era lo que debía comer y lo que no,
empezaron a preocuparse por mi aspecto físico pero nunca se preocuparon del
porqué yo no tenía amigos, porque leía demasiado o escribía canciones, porque
nadie me llamaba o la razón por la que no quería festejar mis cumpleaños.
Siempre se escudaban diciendo: “Es un chico especial”.
Especial. Siempre lo fui. Eso me hicieron creer, eso querían
que yo escuchara o también que los demás escucharan. Tomé clases de piano desde
los 5 años, yo no era vanidoso pero…rayos! Era bueno en todo lo que hacía. A
los 13 años di un concierto donde toqué algo de Chopin. Era la especie de
“orgullo de la familia”, también jugaba tenis…con dobles intenciones (bajar de
peso).
Para resumir, mis habilidades eran muchísimas: danza, tenis,
piano, natación, inglés y japonés. Pero eso sí, yo siempre le tuve miedo al
fracaso.
Mi nombre es Ji Yong, me decían GD, hasta mi nombre era
especial. Ahora ya tengo amigos (amigos
de verdad) los cuales me dicen que soy un loco lindo, como está catalogado
decirles a los retorcidos mentales para que no vuelvan a caer en el hoyo. Soy
retorcido pero no le haría daño a nadie.
Con el tiempo fui perdiendo peso y preocupándome por mi
físico. Me cambié a una escuela en donde hice amigos, estaba dentro del grupo
de los chicos populares. Era genial, ya que al fin alguien me visitaba a casa o
me llamaban por teléfono. Pero lamentablemente todos hablaban mal de ellos
mismos. Si yo conversaba con uno del grupo, este hablaba mal del otro fulano y
así y viceversa. Menudos amigos los que
tenía. Pero si ése era el juego, a jugar se ha dicho. No pensaba perder una
partida más hasta el día de mi muerte. Si ellos iban a ser mis amigos, tendría
que aprender a tejer telarañas y a sobrevivir a un nido de arañas.
Cuando cumplí los 15 años me di cuenta de que era gay, si,
me atraían los chicos. Le dije a mi mamá que quería ir al psicólogo pero ella
me dijo que me dejara de tonterías, no volví a tocar ese tema con ella ni con
nadie.
Me compraron una computadora y me dediqué a chatear con
personas del extranjero, era divertido hasta que cuando me encontraba
conversando en una sala solo para coreanos, lo conocí.
Mi nickname era GD, era muy selectivo para tener amigos en
el chat, siempre me gustó conversar con personas inteligentes y cultas… parte
de mi formación quizá. Lo cierto es que habían muchas bestias rondando en
internet, así que no fue difícil distinguir al único ser inteligente: T.O.P.
Mmm me es difícil empezar a hablar de él. A ver, ¿alguna vez
amaron y odiaron al mismo tiempo a una
sola persona?. Bueno, llegó el momento de contarles mi historia, algo lúgubre y
con el peor de los finales: uno abierto. Si después de esta descripción quieren
adentrarse en el laberinto de espinas, bienvenidos sean. He aquí mi historia.
Choi Seunghyun. Ese era su nombre. GD & T.O.P. se
conocieron por casualidad a fines de 2004 en Corea. En esos momentos yo seguía
sumergido en la tristeza por haber descubierto que me gustaban los chicos.
Faltaban pocos meses para mi cumpleaños número 16, mientras
que él era seis años mayor que yo. Su vida transcurría sin mayores sobresaltos.
Hijo de un diseñador y una ama de casa, vivió en Japón hasta los 18 años cuando
se mudó a Busán, Corea. Aunque no gozaba de un gran bienestar económico, pudo
comprarse un departamento. Nació un 4 de noviembre allá por 1987 y mil veces
maldije esa
fecha.
¿Cómo se puede amar y odiar a la misma persona? Bueno, no es
fácil responder a eso. Seunghyun era un estafador, y como todo delincuente,
primero te vende el mejor hotel, con una vista maravillosa por las ventanas. Lo
amas. Después llegas a la playa y encuentras un estanque de agua sucia. Lo
odias. Esa clase de persona era él. Y lo sigue siendo. Ahora soy capaz de
reconocer a esa clase de tipos pero en ese entonces yo era solo un joven que
creía que me las sabía todas.
Lo conocí una noche desvelada por el temor al rechazo por mi
opción sexual. Entré en el chat con la inocente intención de distraerme por un
par de horas. Lo encontré o me encontró, me habló. Escribió: “Me dijeron que
eres muy atractivo” y yo, que no creía nada le dije que estaba equivocado. Así
empezamos. Al inicio solo conversábamos una vez por día. Con el tiempo se
convirtió en necesidad. Es decir, yo empecé a necesitarlo. Nos mandábamos e
mails, nos dejábamos mensajes por inbox, todo con tal de mantenernos
comunicados. Seunghyun era todo lo que yo necesitaba: comprensión y sustento.
Sabía pocas cosas de él, pero de algo estaba seguro, cuando su nombre aparecía
en la pantalla, mi corazón latía con fuerza.
Mi vida social no existía. En mis clases estaba
completamente ausente, y ni amigos tenía. Y eso ya no me molestaba. Mi vida
empezó a ser cibernética. A TOP le
contaba todo, que me gustaba un chico de mi clase pero que me había rechazado,
él siempre me repetía: “Yo no sé si ese tipo es tonto o qué le pasa. Yo no te
rechazaría por ningún motivo del mundo”. Eso me hacía pensar que era tierno.
Mis relaciones afectivas siempre fueron iguales: difíciles
de concretar ( y casi siempre imposibles) y con un añadido de obsesión. Una
obsesión que me consume, que me mata pero que aun así defiendo. Siempre creí
que el amor sin sufrimiento no era amor. Así que me gustó la idea de saber que
TOP era mi amor imposible. Era perfecto.

Wow... esto se va a poner interesante... ya quiero otro capitulo... :"3
ResponderEliminarOwwww..... Ya quiero leer el siguiente cap. >.<
ResponderEliminarme gusto el fic es muy interesante en varios aspectos, no recuerdo haber leído una historia como esta, es tan, no se muy bien definirla tal ves por el momento solo pueda describirla como "mas apegado a la realidad" y si quiero adentrarme a conocer mas de esa vida de Ji Yong en esta nueva y prometedora historia narrada por el protagonista :)
ResponderEliminarAaaa me encanta, me gustaria leer el libro pero creo que mejor primero leere tuversion. me gusto mucho y espero continues pronto
ResponderEliminarUnnie,para serte sincera..ME ENCANTA!
ResponderEliminarSiiiiiiiiiiiiigueeeeeeeeeeeeeeela :DD
No dudes en seguirla *-*
Ame el libro asique amare tu adaptacion,porfavor siguela :3