jueves, 1 de agosto de 2013

Mi vida tan abzurdah - Capítulo 1 : No soy normal



Es difícil empezar a narrar esta historia, en primer lugar porque es sobre mi vida, bueno una parte de ella. Les diré quién soy: no soy normal.
Soy un chico que tuvo privilegios desde pequeño, no sufrí carencias económicas, ni divorcio de padres, ni problemas escolares, mi vida siempre había sido calmada a tal punto de aburrirme hasta límites insospechados. Pero no se equivoquen, mi vida no era perfecta. Al contrario, tanto aburrimiento y falta de emoción me llevaron a angustiarme por la vida misma.

El punto es que en vez de jugar a los soldaditos, carritos o juegos de mesa yo me dedicaba a leer cuentos. Infantiles y no tanto. Lo principal era que no tenía amigos ni amigas, suena algo exagerado pero es la verdad, no tenía ni una puta amistad. Siempre fui demasiado bueno, creo que ese fue mi problema desde el inicio. Cualquier cosa que decían de mí me afectaba, siendo sinceros, los comentarios de las personas que te rodean llegan a afectarte por el hecho de ser en cierta forma destructivos.  Sobre todo como en mi caso, teniendo unos 14 años y pesar 64 kilos. No era muy alto pero ya pesaba más que mi padre. Era escandalosamente gordo. Era espantoso, esa era la imagen que yo tenía de mí.


Hasta hace poco tiempo creía que tenía la autoestima elevada pero luego me fui dando cuenta de que no tenía amigos porque era gordo, sino que era gordo porque no tenía amigos.

Les soy sincero? Yo no me veía mal, pero si me sentía mal, entonces lo que hacía era comer y comer. Mis demás compañeros del colegio jugaban fútbol y yo comía, bailaban y yo comía, ellos eran alumnos estrellas y yo comía.Mientras iban a cazar mariposas, yo me enamoraba perdidamente de Park Bom, una linda chica de tez blanca y delgada que, obviamente, nunca me iba a prestar atención. Yo era el preferido de los profesores, nunca faltaba a las clases y me pasaba los recesos caminando por el patio en completo silencio y tocaba piano como los dioses.
Un niño que creció leyendo a grandes escritores y rimas de Bécquer, mientras los otros chicos de su edad jugaban a la guerra. Nunca me atreví a invitar a algún compañero a casa, nunca me llamaron por teléfono. Era extremadamente raro y acomplejado.

ESCENA 1

Minho! Cómo olvidarte! En algún momento creí que eras mi amigo, resultó ser otro imbécil como todos los demás. Y también fue el protagonista de una de las vergüenzas más traumáticas de mi juventud. Él era delgado, muy guapo… yo, era casi obeso y pálido.
Una profesora nos pidió que alguien le alcanzase, por favor la guitarra que se encontraba guardada tras el mostrador de madera. Lo malo era que para llegar hasta ella solo había un pequeño espacio para atravesar, era muy estrecho. Yo, como siempre, me ofrecí de voluntario y me dirigí hacia mi objetivo. 
Y qué creen? No pasé. Mi querido amigo Minho se acercó dando saltitos y cantando “Yo voy al gimnasio” “Yo voy al gimnasio” y logró alcanzar la guitarra.

¿Cómo creen que me sentí? Tenía muchas ganas de llorar pero me reprimí. Fueron muchas humillaciones de su parte que ya ni me acuerdo todas, felizmente no las recuerdo sino les podría asegurar que ya no estaría con vida. Bueno como si no hubiera intentado autoeliminarme.

ESCENA 2

Sandara Park, esto es lo peor.

Bueno, me cambié de colegio cuatro veces. Sandara y Minho se encontraban en mi colegio anterior y mis primas estudiaban allí. Un día decidí ir a visitarlos. Había engordado más y era una bola de grasa, no exagero. Era verano, y yo tenía vergüenza de mostrar mi cuerpo así que estaba con una polera que me sofocaba. Fui al patio y los encontré jugando fútbol, chicos y chicas, yo como siempre me negué y me senté a verlos. Luego fueron a trepar árboles, otra vez dije que no, no me culpen…tenía miedo de que las ramas no soportaran mi peso y se rompieran. Cuando al fin se cansaron fuimos a recolectar hojas y pues allí estaba Sandara. Ella me gustaba mucho. Bueno, hasta que hiso un comentario que también marcó mi vida. Qué dijo? Ah! Ya recuerdo: “Y pensar que cuando éramos chicos tú eras el más guapo. Eras muy atractivo”. Yo me sonrojé y murmuré “gracias”. Entonces Sandara prosiguió: “¡Cómo cambia la gente! ¿no?”.

Mi mundo se hiso añicos. Esperé a quedarme solo para poder llorar. Quizá si ahora que ya soy mayor me llego a topar con Minho y Sandara me dirán que no recuerdan todas estas anécdotas. Ja! Es que el ser humano solo recuerda lo que le conviene.
Y siguiendo con todos mis traumas…. Mis padres también contribuyeron. Siempre me dieron su apoyo y me cumplían todos mis caprichos. Soy la perfecta caracterización de hijo único de familia media alta de Corea. Bueno hijo único hasta los cinco años, cuando se le ocurrió nacer a mi hermana. El caso es que siempre me consideré hijo único ya que tenía necesidades diferentes…sigo teniendo caprichos como si no tuviera hermanos.

ESCENA 3

Era de noche, estábamos en el comedor con mis hermanitos. Tenía 15 años en ese entonces, y seguía siendo gordo.

--No comas mayonesa –dijo mi padre-

--¿Por qué? –pregunté inocentemente-

--Porque engorda mucho –me contestó-

En esos momentos mi mente frágil quedó perturbada hasta ahora por el comentario de mi viejo. En otras palabras, hasta mi padre me decía que yo era gordo.
Esa noche no dejé de comer mayonesa, pero tampoco dejé de pensar en la cara de mi mamá viéndome comer casi con repulsión y porqué ella siempre comía ensaladas.

Mis padres me decían que era lo que debía comer y lo que no, empezaron a preocuparse por mi aspecto físico pero nunca se preocuparon del porqué yo no tenía amigos, porque leía demasiado o escribía canciones, porque nadie me llamaba o la razón por la que no quería festejar mis cumpleaños. Siempre se escudaban diciendo: “Es un chico especial”.

Especial. Siempre lo fui. Eso me hicieron creer, eso querían que yo escuchara o también que los demás escucharan. Tomé clases de piano desde los 5 años, yo no era vanidoso pero…rayos! Era bueno en todo lo que hacía. A los 13 años di un concierto donde toqué algo de Chopin. Era la especie de “orgullo de la familia”, también jugaba tenis…con dobles intenciones (bajar de peso).

Para resumir, mis habilidades eran muchísimas: danza, tenis, piano, natación, inglés y japonés. Pero eso sí, yo siempre le tuve miedo al fracaso.

Mi nombre es Ji Yong, me decían GD, hasta mi nombre era especial.  Ahora ya tengo amigos (amigos de verdad) los cuales me dicen que soy un loco lindo, como está catalogado decirles a los retorcidos mentales para que no vuelvan a caer en el hoyo. Soy retorcido pero no le haría daño a nadie.

Con el tiempo fui perdiendo peso y preocupándome por mi físico. Me cambié a una escuela en donde hice amigos, estaba dentro del grupo de los chicos populares. Era genial, ya que al fin alguien me visitaba a casa o me llamaban por teléfono. Pero lamentablemente todos hablaban mal de ellos mismos. Si yo conversaba con uno del grupo, este hablaba mal del otro fulano y así y viceversa.  Menudos amigos los que tenía. Pero si ése era el juego, a jugar se ha dicho. No pensaba perder una partida más hasta el día de mi muerte. Si ellos iban a ser mis amigos, tendría que aprender a tejer telarañas y a sobrevivir a un nido de arañas.

Cuando cumplí los 15 años me di cuenta de que era gay, si, me atraían los chicos. Le dije a mi mamá que quería ir al psicólogo pero ella me dijo que me dejara de tonterías, no volví a tocar ese tema con ella ni con nadie.

Me compraron una computadora y me dediqué a chatear con personas del extranjero, era divertido hasta que cuando me encontraba conversando en una sala solo para coreanos, lo conocí.
Mi nickname era GD, era muy selectivo para tener amigos en el chat, siempre me gustó conversar con personas inteligentes y cultas… parte de mi formación quizá. Lo cierto es que habían muchas bestias rondando en internet, así que no fue difícil distinguir al único ser inteligente: T.O.P.

Mmm me es difícil empezar a hablar de él. A ver, ¿alguna vez amaron y odiaron al mismo tiempo  a una sola persona?. Bueno, llegó el momento de contarles mi historia, algo lúgubre y con el peor de los finales: uno abierto. Si después de esta descripción quieren adentrarse en el laberinto de espinas, bienvenidos sean. He aquí mi historia.

Choi Seunghyun. Ese era su nombre. GD & T.O.P. se conocieron por casualidad a fines de 2004 en Corea. En esos momentos yo seguía sumergido en la tristeza por haber descubierto que me gustaban los chicos.

Faltaban pocos meses para mi cumpleaños número 16, mientras que él era seis años mayor que yo. Su vida transcurría sin mayores sobresaltos. Hijo de un diseñador y una ama de casa, vivió en Japón hasta los 18 años cuando se mudó a Busán, Corea. Aunque no gozaba de un gran bienestar económico, pudo comprarse un departamento. Nació un 4 de noviembre allá por 1987 y mil veces maldije esa 
fecha.

¿Cómo se puede amar y odiar a la misma persona? Bueno, no es fácil responder a eso. Seunghyun era un estafador, y como todo delincuente, primero te vende el mejor hotel, con una vista maravillosa por las ventanas. Lo amas. Después llegas a la playa y encuentras un estanque de agua sucia. Lo odias. Esa clase de persona era él. Y lo sigue siendo. Ahora soy capaz de reconocer a esa clase de tipos pero en ese entonces yo era solo un joven que creía que me las sabía todas.

Lo conocí una noche desvelada por el temor al rechazo por mi opción sexual. Entré en el chat con la inocente intención de distraerme por un par de horas. Lo encontré o me encontró, me habló. Escribió: “Me dijeron que eres muy atractivo” y yo, que no creía nada le dije que estaba equivocado. Así empezamos. Al inicio solo conversábamos una vez por día. Con el tiempo se convirtió en necesidad. Es decir, yo empecé a necesitarlo. Nos mandábamos e mails, nos dejábamos mensajes por inbox, todo con tal de mantenernos comunicados. Seunghyun era todo lo que yo necesitaba: comprensión y sustento. Sabía pocas cosas de él, pero de algo estaba seguro, cuando su nombre aparecía en la pantalla, mi corazón latía con fuerza.

Mi vida social no existía. En mis clases estaba completamente ausente, y ni amigos tenía. Y eso ya no me molestaba. Mi vida empezó  a ser cibernética. A TOP le contaba todo, que me gustaba un chico de mi clase pero que me había rechazado, él siempre me repetía: “Yo no sé si ese tipo es tonto o qué le pasa. Yo no te rechazaría por ningún motivo del mundo”. Eso me hacía pensar que era tierno.

Mis relaciones afectivas siempre fueron iguales: difíciles de concretar ( y casi siempre imposibles) y con un añadido de obsesión. Una obsesión que me consume, que me mata pero que aun así defiendo. Siempre creí que el amor sin sufrimiento no era amor. Así que me gustó la idea de saber que TOP era mi amor imposible. Era perfecto.


5 comentarios:

  1. Wow... esto se va a poner interesante... ya quiero otro capitulo... :"3

    ResponderEliminar
  2. Owwww..... Ya quiero leer el siguiente cap. >.<

    ResponderEliminar
  3. me gusto el fic es muy interesante en varios aspectos, no recuerdo haber leído una historia como esta, es tan, no se muy bien definirla tal ves por el momento solo pueda describirla como "mas apegado a la realidad" y si quiero adentrarme a conocer mas de esa vida de Ji Yong en esta nueva y prometedora historia narrada por el protagonista :)

    ResponderEliminar
  4. Aaaa me encanta, me gustaria leer el libro pero creo que mejor primero leere tuversion. me gusto mucho y espero continues pronto

    ResponderEliminar
  5. Unnie,para serte sincera..ME ENCANTA!
    Siiiiiiiiiiiiigueeeeeeeeeeeeeeela :DD
    No dudes en seguirla *-*
    Ame el libro asique amare tu adaptacion,porfavor siguela :3

    ResponderEliminar