Abrió los ojos lentamente sintiendo un poco de malestar ya que sus párpados se encontraban como adheridos a su piel. Cuando logró hacerlo los achinó debido a que una luz fuerte estaba cegándole la visión. Inspeccionó donde se encontraba y se sentó en la camilla.
“Vaya, estoy en un hospital” fue lo que pensó mientras volvía a recostarse ya que aún estaba adormecido. No sabía que estaba haciendo allí ni mucho menos cuanto tiempo llevaba en esa habitación. Al principio no le interesó pero al cerrar los ojos como ráfaga de luz recordó lo que le había sucedido.
FLASHBACK
— Tom ¿estás seguro de querer hacer esto?
— Muy seguro, ¿tienes miedo?
— Un poco, ¿y si no lo toman a bien?
— Eso dejó de importarme hace unos años. Te perdí una vez Bill, no soy tan idiota como para perderte dos veces.
— Mamá se sorprenderá con la noticia.
— Espero que la idea de ser abuela no le choque demasiado.
— Solo espero que nuestro bebé tenga abuelos. Me preocupa que a mamá le dé un paro cardiaco al enterarse que sus inocentes gemelos son pareja y peor aún que uno está embarazado.
— Lo único importante en estos momentos es nuestra felicidad.
— Lo sé, pero ahora para mí lo más importante eres tú y nuestro bebé que llevas dentro. Te amo Tommy.
— Yo también te amo.
Tom estacionó el auto frente a la antigua casa donde pasaron su niñez, Simone los esperaba en la puerta con una sonrisa de oreja a oreja. Sonrisa que se borró cuando vio a Tom con un extraño bulto en su vientre.
— Hola mamá —dijeron los dos al unísono—
— ¿Cómo están mis bebés? —les dijo mientras los abrazaba— ¿Tom? La cerveza ha logrado su cometido, ¡mira esa barriga que cargas mi vida!
— Esto mamá… mmm… no es por la cerveza —dijo Bill agachando la cabeza—
— Entonces ¿qué es? — Simone dijo mientras ingresaba a la casa seguida por sus dos hijos—
Los gemelos estaban nerviosos y no encontraban las palabras adecuadas para informarle a su mamá sobre lo que sucedía, ella los miraba con una ceja curvada esperando una razonable explicación sobre el peso de Tom. Esa razonable que explicación que le acuchillo el corazón fuertemente al escuchar a Bill decir “Tommy y yo somos pareja, nos amamos desde que tenemos uso de razón y el fruto de nuestro amor se encuentra en el vientre de mi gemelo, mamá vas a ser abuela”.
—¿Abuela? ¿Amor? ¿Bill de qué rayos estás hablando?
—De la verdad mamá — interrumpió Tom—sé que suena algo raro pero Bill y yo compartimos una relación amorosa desde que tenemos diez años y pues…
—¡Calla! —gritó Simone— quiero que salgan de mi casa ahora , quiero que desaparezcan de mi vida y escúchenme bien los dos —sus hijos la miraron con los ojos llenos de lágrimas — ¡ESA COSA QUE LLEVAS EN EL VIENTRE NO ES FRUTO DE AMOR! ¡ES LO MÁS REPUGNANTE QUE PUEDA EXISTIR EN EL MUNDO!
Tom salió corriendo de la casa seguido por un Bill destrozado que no podía creer el monstruo que era su adorada madre. Persiguió a Tom hasta que subieron al auto y veía como este buscaba las llaves desesperado.
—Tommy, calma.
—Tenías razón, no era buena idea —el mayor estaba muy nervioso tratando de reprimir las lágrimas—
—Si ella no lo entiende no importa. Recuerda lo que me dijiste amor.
—Pero Bill, es mamá ¡quiero a mi mamá! —Tom se golpeó duramente la cabeza con el volante haciendo sangrar su frente—
—¡hey basta! —lo sujetó Bill y besó su frente lastimada— Deja que yo sea el que maneje ¿si? —Tom asintió cambiando de lugares con Bill y dejando que este le abrochara el cinturón de seguridad—
El camino por carretera fue silencioso, Bill estaba concentrado esquivando a todo conductor borracho o inexperto mientras que su hermano miraba por la ventana. Luego de unos tortuosos minutos sintió la mano de su gemelo acariciarle el rostro.
—Te amo Bill.
—Yo también , y podría decir que más.
—Yo más
—No yo más
Empezaron a pelear por quien era el que amaba más al otro y no se dieron cuenta que un carro venía directo hacia ellos. Lo último que escuchó Bill fue un grito de Tom.
FIN DEL FLASHBACK
Las lágrimas empezaron a recorrer su rostro. Se levantó rápidamente y bajó de la camilla, caminó con dificultad algo mareado perdiendo la estabilidad, intentó abrir la puerta de la habitación donde estaba mas no pudo hacerlo.
¡SÁQUENME DE AQUÍ! ¡TOM!¡TOM DÓNDE ESTÁS!
Gritaba mientras golpeaba la puerta. Nadie venía en su auxilio, intentó abrirla golpeándola con todas su fuerzas pero no lo logró. Se sentó en un rincón llorando como un pequeño niño a quien habían castigado tras haber hecho una travesura. Se abrazó a sus piernas y empezó a tararear la canción que Tom y él habían compuesto juntos. Allí sumergido en su burbuja sentía que la vida no tenía sentido si no tenía a su gemelo en ella.
—¿Escucharon eso? — dijo una enfermera a su compañera que patrullaba el pasillo por esas horas
—Es el de la habitación #483.
—El famoso gemelo de Tokio Hotel
—El mismo.
— Vaya, es una lástima que esté encerrado aquí. ¿Cuánto tiempo lleva en la institución?
— Cinco años. Perdió la cordura luego de que su hermano falleciera en un accidente de tránsito provocado por un conductor ebrio. Se dice que cuando despertó en el auto que compartía con su gemelo vio como el mayor se quemaba y gritaba de dolor pero no podía hacer nada ya que se encontraba atrapada entre los fierros retorcidos.
— Eso es horrible.
— Lo es. Lo peor de todo es que jura que su gemelo estaba embarazado de él, su madre salió a desmentirlo claro está, y luego de eso lo internó aquí. Cada lunes luego de aplicarle los calmantes despierta pensando que su hermano vendrá por él.
— Hoy es lunes y solo lo he escuchado gritar.— Aún no acaba el día.
Bill abrió los ojos y sintió mucho frío, caminó hacia la camilla y se sentó dibujando una enorme sonrisa. Buscó un poco de maquillaje y un peine para arreglarse.
— Hoy viene Tommy — dijo mientras daba pequeños brinquitos sentado—
Espero por horas y horas pero el único que apareció fue un médico quien le administró suero por vía intravenosa ya que el muchacho estaba débil, no quería comer hasta que Tom apareciera.
La noche llegó y Bill empezó a cantar desde la comodidad de la camilla “no quiero estar aquí solo quedémonos juntos en la noche, algún día llegara el momento… quedémonos juntos en la noche”
— Siento tanto haber demorado
— Al fin, Tommy no quería estar más tiempo solo — le sonrió con mucho amor a su gemelo quien había aparecido frente a sus ojos—
— Ya no más. Ven conmigo Bill.
“Las sombras quieren cogerme, si nos vamos…vamos sólo los dos”
— ¿A dónde?
— A donde está nuestra pequeña hija, a un lugar donde podamos seguir siendo una familia feliz.
“Sujétame sino de otro modo estaré colgado solo en la noche, llévame contigo y abrázame de otro modo estaré colgado solo en la noche”
Tom lo besó dulcemente y lo desconectó del suero. Caminaron juntos hacia una luz y desaparecieron dejando atrás esa triste habitación que fue testigo del dolor del menor durante 5 años.
Al día siguiente la noticia estuvo en todos los medios de comunicación, encontraron la habitación vacía, la camilla en perfecto estado y la ropa de Bill junto a una nota que decía:
“siempre nos apoyaremos el uno al otro,no importa donde vayamos ,no importa la profundidad”
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